Saturday, July 17, 2021

Oración Vespertina Diaria - 17 Juli 2021

    (del Libro De Oración Común, p. 80)


Bendeciré al Señor que me aconseja; aun en las noches me enseña mi corazón. Al Señor he puesto siempre delante de mí; porque está a mi diestra no seré conmovido. Salmo 16:7, 8

Dios de misericordia, 
confesamos que hemos pecado contra ti
por pensamiento, palabra y obra,
por lo que hemos hecho
y lo que hemos dejado de hacer.
No te hemos amado con todo el corazón;
no hemos amado a nuestro prójimo como a nosotros mismos.
Sincera y humildemente nos arrepentimos.
Por amor de tu Hijo Jesucristo,
ten piedad de nosotros y perdónanos;
así tu voluntad será nuestra alegría
y andaremos por tus caminos,
para gloria de tu Nombre. Amén.


Dios omnipotente tenga misericordia de nosotros,
perdone todos nuestros pecados por Jesucristo nuestro Señor,
nos fortalezca en toda bondad
y por el poder del Espíritu Santo,
nos conserve en la vida eterna. Amén.


Oh Dios, dígnate librarnos.

Señor, apresúrate a socorrernos.


Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: 

como era en el principio, ahora y siempre, 

por los siglos de los siglos. Amén. [¡Aleluya!]





Luz Alegrante Phos hilaron

Luz alegrante,

claridad pura del sempiterno Padre celestial,

Jesucristo, santo y bendito:


Ahora que hemos llegado al ocaso del sol,

y nuestros ojos miran la luz vespertina,

te alabamos con himnos, oh Dios: 

Padre, Hijo y Espíritu Santo.



Digno eres de ser alabado en todos los tiempos

con voces gozosas,

oh Hijo de Dios, Dador de la vida;

por tanto te glorifica el universo entero.



Salmo 42


Salmo 43

1 Hazme justicia, oh Dios, y aboga mi causa
contra la gente impía; *
líbrame de los mentirosos y los inicuos.
2 Tú eres el Dios de mi fortaleza;
¿por qué me has desechado? *
¿Por qué he de andar enlutado por la opresión
de mis enemigos?
3 Envía tu luz y tu verdad; que éstas me guíen, *
y me conduzcan a tu santo monte, a tus moradas;

4 Para que me acerque al altar de Dios,
al Dios de mi alegría y de mi gozo; *
y te alabe con arpa, oh Dios, Dios mío.
5 ¿Por qué te abates, oh alma mía, *
y te turbas dentro de mí?
6 Pon tu confianza en Dios, *
porque aún he de alabarle,
Salvador, Presencia y Dios mío


Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: 

como era en el principio, ahora y siempre,

por los siglos de los siglos. Amén.



Lectura de Hechos 13:16-43
16 Entonces Pablo se levantó y, pidiéndoles con la mano que guardaran silencio, dijo:

—Escuchen ustedes, israelitas, y también ustedes, los extranjeros que tienen temor de Dios. 17 El Dios del pueblo de Israel escogió a nuestros antepasados; hizo de ellos una nación grande cuando todavía estaban viviendo como extranjeros en Egipto, y después, con su poder, los sacó de aquella tierra. 18 Dios soportó su conducta en el desierto unos cuarenta años, 19 y destruyó siete naciones en el país de Canaán, para dar sus tierras a nuestros antepasados. 20 Todo esto duró unos cuatrocientos cincuenta años.

»Después les dio caudillos, hasta los días del profeta Samuel. 21 Entonces ellos pidieron un rey que los gobernara, y Dios, durante cuarenta años, les dio como rey a Saúl, hijo de Quis, que era de la tribu de Benjamín. 22 Más tarde, Dios quitó de su puesto a Saúl, y les dio por rey a David, de quien dijo: “He encontrado que David, hijo de Jesé, es un hombre que me agrada y que está dispuesto a hacer todo lo que yo quiero.” 23 Uno de los descendientes de este mismo David fue Jesús, a quien Dios envió para salvar a Israel, como había prometido. 24 Antes que Jesús viniera, Juan anunciaba el mensaje a todo el pueblo de Israel, diciéndoles que debían volverse a Dios y ser bautizados. 25 Y cuando Juan se iba acercando al fin de su vida, dijo: “Yo no soy lo que ustedes piensan; pero después de mí viene uno a quien yo ni siquiera merezco desatarle las sandalias de los pies.”

26 »Hermanos descendientes de Abraham, y ustedes, los extranjeros que tienen temor de Dios: este mensaje de salvación es para nosotros. 27 Pues los que vivían en Jerusalén, y sus jefes, no reconocieron a Jesús ni entendieron las palabras de los profetas que se leen en la sinagoga cada sábado; así ellos mismos, cuando condenaron a Jesús, cumplieron esas profecías. 28 Y aunque no encontraron en él ningún motivo para darle muerte, pidieron a Pilato que mandara matarlo. 29 Luego, cuando ya habían hecho todo lo que se decía de él en las Escrituras, lo bajaron de la cruz y lo enterraron. 30 Pero Dios lo resucitó. 31 Y, durante muchos días, Jesús se apareció a los que lo habían acompañado en su viaje de Galilea a Jerusalén; y ahora ellos son testigos de Jesús ante el pueblo.

32 »Así que nosotros les estamos anunciando a ustedes esta buena noticia: La promesa que Dios hizo a nuestros antepasados, 33 nos la ha cumplido a nosotros, que somos los descendientes. Esto lo ha hecho al resucitar a Jesús, como está escrito en el salmo segundo: “Tú eres mi Hijo; yo te he engendrado hoy.” 34 Dios ya había anunciado que lo resucitaría para que su cuerpo no se descompusiera, al decir en las Escrituras: “Cumpliré las santas y verdaderas promesas que hice a David.” 35 Por eso dice también en otro lugar: “No permitirás que se descomponga el cuerpo de tu santo siervo.” 36 Ahora bien, lo cierto es que David sirvió a los de su tiempo, según Dios se lo había ordenado, y que después murió y se reunió con sus padres, y que su cuerpo se descompuso. 37 Pero el cuerpo de aquel que Dios resucitó, no se descompuso. 38-39 Así pues, hermanos, ustedes deben saber que el perdón de los pecados se les anuncia por medio de Jesús. Por medio de él, todos los que creen quedan perdonados de todo aquello para lo que no pudieron alcanzar perdón bajo la ley de Moisés. 40 Tengan, pues, cuidado, para que no caiga sobre ustedes lo que escribieron los profetas:

41 “Miren, ustedes que desprecian,
asómbrense y desaparezcan;
porque en sus días haré cosas tales
que ustedes no las creerían,
si alguien se las contara.”»

42 Cuando Pablo y sus compañeros salieron de la sinagoga, les pidieron que al siguiente sábado les hablaran también de estas cosas. 43 Una vez terminada la reunión en la sinagoga, muchos de los judíos y de los que se habían convertido al judaísmo siguieron a Pablo y Bernabé. Y ellos les aconsejaron que permanecieran firmes en el llamamiento que habían recibido por amor de Dios.

Palabra del Señor.

Demos gracias a Dios.



Cántico de María - Magnificat San Lucas 1:46-55

Proclama mi alma la grandeza del Señor,

se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador, *

porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, *

porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí;

su Nombre es santo.

Su misericordia llega a sus fieles, *

de generación en generación.

El hace proezas con su brazo; *

dispersa a los soberbios de corazón.

Derriba del trono a los poderosos, *

y enaltece a los humildes.

A los hambrientos los colma de bienes, *

y a los ricos despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo, *

acordándose de la misericordia,

Como lo había prometido a nuestros padres, *

en favor de Abrahán y su descendencia para siempre.

 

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo: 

como era en el principio, ahora y siempre,

por los siglos de los siglos. Amén.


Lectura de San Marcos 3:19-35

20 Después entró Jesús en una casa, y otra vez se juntó tanta gente, que ni siquiera podían comer él y sus discípulos. 21 Cuando lo supieron los parientes de Jesús, fueron a llevárselo, pues decían que se había vuelto loco.

22 También los maestros de la ley que habían llegado de Jerusalén decían: «Beelzebú, el propio jefe de los demonios, es quien le ha dado a este hombre el poder de expulsarlos.»

23 Jesús los llamó, y les puso un ejemplo, diciendo: «¿Cómo puede Satanás expulsar al propio Satanás? 24 Un país dividido en bandos enemigos, no puede mantenerse; 25 y una familia dividida, no puede mantenerse. 26 Así también, si Satanás se divide y se levanta contra sí mismo, no podrá mantenerse; habrá llegado su fin.

27 »Nadie puede entrar en la casa de un hombre fuerte y robarle sus cosas, si no lo ata primero; solamente así podrá robárselas.

28 »Les aseguro que Dios dará su perdón a los hombres por todos los pecados y todo lo malo que digan: 29 pero el que ofenda con sus palabras al Espíritu Santo, nunca tendrá perdón, sino que será culpable para siempre.»

30 Esto lo dijo Jesús porque ellos afirmaban que tenía un espíritu impuro.

31 Entre tanto llegaron la madre y los hermanos de Jesús, pero se quedaron afuera y mandaron llamarlo. 32 La gente que estaba sentada alrededor de Jesús le dijo:

—Tu madre, tus hermanos y tus hermanas están afuera, y te buscan.

33 Él les contestó:

—¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?

34 Luego, mirando a los que estaban sentados a su alrededor, añadió:

—Éstos son mi madre y mis hermanos. 35 Pues cualquiera que hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre.

Palabra del Señor.

Demos gracias a Dios.


Credo de los Apóstoles

Creemos en Dios Padre todopoderoso,

creador del cielo y de la tierra.


Creemos en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor.

Fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo

y nació de la Virgen María.

Padeció bajo el poder de Poncio Pilato.

Fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos.

Al tercer día resucitó de entre los muertos.

Subió a los cielos,

y está sentado a la diestra de Dios Padre.

Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.


Creemos en el Espíritu Santo,

la santa Iglesia católica,

la comunión de los santos,

el perdón de los pecados,

la resurrección de los muertos,

y la vida eterna. Amén.



El Señor sea con ustedes.

Y con tu espíritu.

Oremos.


Padre Nuestro




Que esta noche sea santa, buena y pacífica,

Te rogamos, Señor.

Que tus santos ángeles nos conduzcan por los senderos

de paz y de benevolencia,

Te rogamos, Señor.

Que nos perdones y absuelvas de nuestros pecados y

ofensas,

Te rogamos, Señor.

Que haya paz para tu Iglesia y para todo el mundo,

Te rogamos, Señor.

Que partamos de esta vida en tu fe y temor, y no seamos

condenados ante el gran tribunal de Cristo.

Te rogamos, Señor.

Que tu Espíritu Santo nos una en la comunión de

San Bernabé y todos tus santos, encomendándonos los

unos a los otros y toda nuestra vida a Cristo,

Te rogamos, Señor.




Colecta para los sábados

Oh Dios, fuente de luz eterna: Derrama tu día 

interminable sobre los que aguardamos tu venida, para

que nuestros labios te alaben, nuestras vidas te bendigan

y nuestra adoración en la mañana te dé gloria; por

Jesucristo nuestro Señor. Amén.


Colecta por la paz

Santísimo Dios, manantial de todos los buenos deseos, de

todos los juicios rectos y de todas las obras justas:

Concede a tus siervos la paz que el mundo no les puede

dar, a fin de que nuestras mentes estén fijas en hacer tu

voluntad, y para que, librados del temor de todo

enemigo, vivamos en paz y tranquilidad; por las

bondades de Cristo Jesús nuestro Salvador. Amén.


Colecta por la presencia de Cristo

Quédate con nosotros, Señor Jesús, ahora que la noche se

acerca y ha pasado el día. Sé nuestro compañero en el

camino, enciende nuestros corazones, y despierta la

esperanza, para que te conozcamos tal como te revelas en

las Escrituras y en la fracción del pan. Concede esto por

amor de tu Nombre. Amén.



Oraciónes del Pueblo

con cada petición, dicimos:

Señor en tu misericordia 

escucha nuestra petición




Oración de San Juan Crisóstomo

Dios todopoderoso, 

que nos diste la gracia para unirnos en este momento, 

a fin de ofrecerte nuestras súplicas en común; 

y que, por tu muy amado Hijo, 

nos prometiste que, 

cuando dos o tres se congregan en su Nombre, 

tú estarás en medio de ellos: 

Realiza ahora, Señor, 

nuestros deseos y peticiones como mejor nos convenga; 

y concédenos en este mundo el conocimiento de tu verdad 

y en el venidero, la vida eterna. Amén.



Gloria a Dios, cuyo poder, actuando en nosotros, puede

realizar todas las cosas infinitamente mejor de lo que

podemos pedir o pensar: Gloria a él en la Iglesia de

generación en generación, y en Cristo Jesús por los siglos

de los siglos. AménEfesios 3:20, 21




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